Uñas encarnadas

La onicocriptosis, que también recibe el nombre de uñas encarnadas o uñeros, es una patología bastante común que viene acompañada de dolor, inflamación y, a veces, de infección.

Se origina cuando la piel crece sobre el borde de la uña o es ésta la que se dobla y crece hacia el interior de la piel. Al comienzo del proceso se pueden sentir irritación y sensibilidad, que progresarán hasta el punto de que llevar ciertos zapatos se volverá insufrible.

En casos en los que el dedo del pie, que con frecuencia es el dedo gordo, muestre una inflamación excesiva y se note caliente al tacto, una infección se habrá puesto en marcha y será necesario que acuda cuanto antes a consulta.

Si ha observado síntomas de uñas encarnadas, debe entender que es una dolencia que no se suele resolver por sí misma.
Las uñas encarnadas, aunque pueden parecer un problema menor, pueden incapacitar a una persona si no recibe un tratamiento temprano y adecuado. Especialmente si se trata de personas que realizan un trabajo en bipedestación (o sea, en pie o caminando).

Aunque existen múltiples razones por las que tener esta dolencia (uñas que de nacimiento predisponen, uñas curvas por artritis, algún traumatismo…), la causa más frecuente de uñas encarnadas es cortarlas incorrectamente.

Un corte incorrecto hará que la uña crezca en ángulo contra la piel. Con el tiempo una espícula de la uña pinchará la piel, provocando la sintomatología descrita.

El entorno de la mayoría del calzado, ceñido y con pobre ventilación, añade un cultivo de bacterias a la ecuación. Y esos microorganismos, en un pie dañado, con humedad, oscuridad y sin ventilación; encuentran un entorno idóneo para la infección.
Si se deja sin tratar, la infección podría extenderse al hueso y complicarse su tratamiento.

El tratamiento varía según las características y gravedad de cada caso. Levantar la uña ligeramente o eliminar la espícula y limpiar el canal lateral de la uña suele ser lo más común. El proceso dura unos minutos y no es doloroso.
Eliminar una porción de la uña o retirar la uña al completo (avulsión ungueal) y el lecho ungueal, se reservan para procesos más graves. Puedes leer más información en la sección sobre la operación de las uñas encarnadas.

Para prevenir la aparición de uñeros, es importante:

  • Cortar las uñas rectas. Es decir, no las corte siguiendo la forma del dedo. Si tiene algún padecimiento que afecte al riego sanguíneo de sus pies, y no puede cortar sus uñas, puede pedir cita para una quiropodia.
  • No arranque sus uñas con las manos.
  • Mantenga sus uñas con una longitud moderada. Córtelas de modo que igualen los bordes de los dedos. Si las corta demasiado, la presión de sus pies sobre sus dedos podría dirigir su crecimiento hacia el interior del tejido.
  • Utilice calzado lo suficientemente holgado para que no ejerza presión sobre sus dedos. Si tiene problemas de sensibilidad, puede que no se percate de cuánto le aprietan sus zapatos.
  • Compruebe la salud de sus pies regularmente. Especialmente si tiene diabetes o síntomas de pie diabético.