Pies planos

El pie plano es el nombre que comúnmente se le da a los pies que comparten una caída (disminución), en mayor o menor grado, del arco del pie.

El arco es la parte media de la planta del pie que se encuentra despegada del suelo cuando estamos en pie, mientras que el resto de la planta está en contacto directo con el suelo.

En los niños, recibe el nombre de pie plano pediátrico. En ellos, el arco no siempre es visible en los primeros años de su vida debido a la presencia de grasa protectora y a los tejidos blandos de sus pies.

Normalmente se va desarrollando junto con las estructuras óseas a partir del quinto año de vida. Los ligamentos de la planta del pie se tensan y van dando forma al arco. Sin embargo, en algunos niños este desarrollo no llega a progresar hacia una bóveda plantar normal.

El pie plano puede deberse a factores hereditarios o a un exceso de flexibilidad en las articulaciones del pie debido a una laxitud ligamentosa.

Entre los dos y tres años de vida, el pie del niño empieza a mostrar mejor su forma característica, pues ha perdido parte de esa grasa y los huesos empiezan a ser más prominentes.
Es un buen momento para que visite al podólogo para un primer examen. La razón estriba en que el pie del niño a esta edad aún está formado en parte de cartílago, con menos hueso que el pie adulto. Como el cartílago es relativamente blando, las fuerzas anormales provocadas por la deformidad del pie plano, podrían causar alteraciones estructurales permanentes en los huesos y las articulaciones del pie, que persistirían en la edad adulta.

No obstante, es normal que un niño muestre signos de pies planos hasta los 7 años, que es cuando la estructura de su pie ha madurado.

Si nos fijamos en un niño con pies planos, se podrá observar que vuelca los pies hacia dentro, que tiene muy poco o ningún arco, que deforma los zapatos…

Los síntomas de pies planos, de existir, pueden ser: dolor en los pies (arco, talón, tobillo…), fatiga muscular o cansancio, generalmente causados por la actividad física. Actividad en la que pueden tener un rendimiento mermado por la mecánica anormal de sus pies.

El excesivo volcado de los pies hacia dentro de los niños con pies planos, hace que también puedan quejarse de dolor en las rodillas, caderas o zona lumbar, entre otros puntos.

Dependiendo de las causas y el grado de deformación, la edad y la presencia de síntomas; se requerirá un tratamiento que ayude al pie a mantener el arco, posicionar correctamente el talón y reducir la sintomatología; en general mediante el uso de plantillas personalizadas para el pie plano.

Las ortesis funcionales limitan el arco anormalmente plano del pie y el volcado hacia dentro de los talones en la actividad cotidiana y deportiva. Actividades en las que se mejorará la funcionalidad del pie y se reducirán los síntomas.

Adicionalmente, se aconsejan seguir rutinas de estiramientos y ejercicios encaminados a reducir la tensión de la pantorilla y fortalecer la musculatura respectivamente.