Pies cavos

El pie cavo es aquel con un arco más pronunciado de lo normal. El mediopié queda hueco o casi hueco al permanecer de pie y el peso del cuerpo se reparte entre la zona del antepié y el talón.

El pie cavo puede:

  • Ser de origen congénito («herencia familiar»)
  • Tener una causa neurológica: por parálisis cerebral, síndrome de Charcot-Marie-Tooth, accidente cerebrovascular…
  • Haberse generado a raíz de algún traumatismo, que puede conllevar síndrome compartimental (frecuente en pies con múltiples fracturas especialmente si han sido aplastados o atrapados, lesiones de Lisfranc y algunas fracturas del hueso calcáneo).

El pie cavo, por la sobrecarga que genera en los metatarsos, puede ser el precursor de patologías como la metatarsalgia y la presencia de callosidades en esta zona. Tener el pie cavo también suele venir acompañado de una musculatura de los dedos de los pies acortada y unos tendones que traccionan más de lo normal los dedos de pie, dando lugar a los dedos en garra.

 

PLANTILLAS PARA PIE CAVO

Quienes tienen los pies cavos, suelen verse perjudicados por una menor estabilidad en la marcha, ya que sus pies carecen del apoyo de la zona lateral externa que los pies normales poseen.

Se produce un desbalance de fuerzas entre los músculos de la pierna y los propios del pie que propicia la aparición de lesiones en el tobillo (típicamente esguinces), tendinosis de aquiles, condropatías en las rodillas…

Para prevenir este tipo de patologías, es conveniente, previo estudio biomecánico de la pisada, el uso de plantillas para pie cavo, que puedan disminuir la sobrecarga metatarsal, mientras le proveen la estabilidad que necesita y destensan la fascia plantar para prevenir la fascitis (otra de las lesiones que pueden aparecer en pies con un una bóveda más elevada de lo normal).

En la consulta del podólogo, también se deben descartar la presencia de deformidades, comprobar la posición de los huesos del pie y la existencia de alguna contractura muscular o tendinosa. Se puede realizar un test de Coleman para evaluar la flexibilidad del pie cavo y diferenciar si la alteración primaria se encuentra en el antepié o el retropié.

En general, el pie cavo es el pie que mejor responde al uso de plantillas.

 

PIE CAVO INFANTIL

El pie cavo en los niños es flexible, normalmente el niño no presenta dolor ni durezas en los pies. Sin embargo, al comienzo de la adolescencia, los tejidos y articulaciones que ya están formadas, ganan en rigidez y es cuando puede aparecer la sintomatología, como rozaduras (le costará encontrar calzado que no le haga rozaduras), dolor en lado externo de los pies o molestias en los tobillos.

A los niños con pies cavos, les ocurre lo mismo que a los que tienen pies planos: se cansan más con los ejercicios y pueden ser más torpes. Algo que es motivo de consulta en aquellos que practican deporte con asiduidad ya de adolescentes.