Neuroma de Morton

El neuroma de Morton es un engrosamiento cicatricial del nervio digital, irritado por compresión, comúnmente entre el tercer y cuarto metatarsiano.

El término común es bastante impreciso por dos razones:

  • El sufijo griego -oma significa tumor, y el «neuroma» de Morton no lo es en absoluto.
  • Fue descrito por primera vez en 1845 por el podólogo y cirujano de la Reina Victoria de Reino Unido, Lewis Durlacher (1792-1864), como un tipo de afección neurálgica de los nervios distales plantares.
    En 1876, Thomas G. Morton, un médico de Filadelfia (EEUU), describió un tipo de molestia en la región causada por una inflamación de la articulación del cuarto dedo del pie (articulación metatarsofalángica). Algo incorrecto y que hoy llamaríamos capsulitis.

Así que, en rigor, deberíamos denominarlo fibrosis perineural de Durlacher.

 

SINTOMAS

Quien padece de neuroma de Morton, suele tener la sensación de caminar sobre un bulto, como un guijarro, en la zona del antepié.

Cuando el dolor es agudo, se suele referir calambres irradiados hacia los dedos, parestesia (hormigueo) y entumecimiento. En caso de que sea más duradero, suele ser un dolor sordo, que a veces provoca quemazón por las noches.

Por lo general el dolor empeora con el uso de tacones y zapatos estrechos que compriman la parte anterior del pie y, por tanto, pincen el nervio.

Puede aparecer en cualquiera de los pies, aunque es raro encontrarlo en ambos a la vez. El neuroma de Morton afecta a algunos hombres, pero es una patología mucho más frecuente en mujeres adultas.

 

CAUSAS

La irritación del nervio, puede deberse a diversas razones, entre ellas:

  • Una anormalidad en la mecánica del pie.
  • Calzado inapropiado, terminado en punta, estrecho, con mucho tacón…
  • Ciertos trabajos que se realicen en cuclillas. Personas que se dedican al paisajismo, que enmoquetan, que colocan solerías, etc.
  • Traumas existentes previamente en el pie, como esguinces o fracturas por estrés en ciertas actividades físicas.

 

TRATAMIENTO

El tratamiento inicial del neuroma de Morton implica un cambio del calzado por otro más amplio y suelas más blandas, que permita que los huesos se despeguen y no se irrite el nervio.

Las órtesis hechas a medida. Almohadillas y plantillas ortopédicas ayudan a ejercer dicha función también para aliviar la presión sobre nervio y permitirle cicatrizar.

Si las anteriores medidas no funcionan, la inyección de corticoesteroides ayudan a reducir la inflamación. Aproximadamente la mitad de los pacientes sienten alivio con este método.

8 de cada 10 pacientes mejoran durante el primer año con los tratamientos conservadores descritos.

¿Crees que podrías estar sufriendo un neuroma de Morton? No esperes a que mejore por sí solo. Ven a Piessanos y permítenos diagnosticarte. Mientras antes lo abordemos, mayor probabilidad de mejorar tendrás.