Genu varo

Se usa el término «genu varo» o rodillas varas, para designar la forma que adquieren las piernas cuando, estando juntas y vistas de frente, muestran los tobillos juntos y las rodillas separadas.

PIERNAS ARQUEADAS

El aspecto que tienen las piernas de personas con genu varo, es el de unas piernas arqueadas con forma de paréntesis «()».

Aunque esta forma no es habitual en adultos, es natural en niños menores de 2 años y salta especialmente a la vista cuando dan sus primeros pasos.
En niños de estas edades, el patrón angular (es decir, la apariencia de sus piernas) puede ser de hasta 15º en promedio.

A partir de los 18 meses, las piernas del niño comienzan a enderezarse gradualmente, pasando por una etapa de genu valgo, para finalmente (alrededor de los 7 años) adquirir el aspecto que tendrán de adultos.

En general, un ligero grado de genu varo puede considerarse normal, pero si su hijo muestra alguno de los siguientes signos, sería conveniente visitar la consulta:

  • Un ángulo excesivo de genu varo, con una separación de las rodillas de más de 6 cm con los pies juntos.
  • Una de las piernas muestra la deformidad más que la otra.
  • Dolor o molestias en las rodillas (debido al esfuerzo anormal que realizan), tropiezos (especialmente en casos de marcha convergente: niños que meten las puntas de los pies hacia dentro), roces de tobillos…
  • Piernas arqueadas después de los 3 años.
    Porque esta es la edad en la que los niños tienen precisamente el mayor ángulo de la alteración opuesta (el genu valgo). Así que un niño con piernas en paréntesis sería impropio de esa edad.

Es conveniente hacer un seguimiento de la evolución de las piernas del niño, para abordar cualquier posible desviación de la que sería su evolución natural durante el crecimiento.

Existen patologías como la enfermedad de Blount (un trastorno en el crecimiento de la tibia), en la que, lejos de corregirse naturalmente, las piernas arqueadas progresan negativamente.
El raquitismo, es otra posible causa de genu varo en niños. Se trata de una mineralización o calcificación defectuosa de los huesos debido a la falta de vitamina D, calcio o fósforo en su dieta; a problemas en el metabolismo de la vitamina D, o a falta de exposición a la luz solar.

El tratamiento generalmente implica la corrección de malos hábitos posturales, la realización de estiramientos y ejercicios que refuercen la musculatura, y el uso de plantillas o correctores ortopédicos en caso de una deformidad mayor.